Publicado: 27 de Julio de 2017

A menudo, después de un baño en el mar en ríos o piscinas,  queda agua en el conducto auditivo que, en determinadas condiciones, pueden conducir a la aparición de una infección conocida como otitis externa.

Los primeros síntomas incluyen:

    - Enrojecimiento dentro del oído

    - Picazón en el oído

    - Dolor leve

    - Perdida parcial de audición


Si la infección progresa con algunos de los siguientes síntomas, debemos acudir al médico.

    - Enrojecimiento extenso dentro del oído.

    - Empeoramiento del picor.

    - Drenaje purulento o sanguinolento.

    - Dolor intenso.

    - Fiebre.

    - Sensación de obstrucción del canal auditivo.

    - Distorsión en la audición o sordera parcial.



La prevención es bastante efectiva para evitar las otitis producidas por el baño. Os recordamos algunos consejos:


- Evitar bañarse en aguas de mar o ríos contaminados y piscinas que no estén correctamente tratadas.


- En las zambullidas y con el buceo la penetración de agua en el oído aumenta considerablemente y con ello el riesgo de infecciones.


- Una vez que salgamos del agua hay que secarse bien los oídos. Se debe secar el pabellón auditivo y la entrada al oído con un gasa, pañuelo de papel o la punta de la toalla. Si a su vez, volteamos la cabeza repetidamente hacia el suelo, facilitamos que el agua alojada en el interior del oído salga.


- Si tenemos la sensación de que restos de agua permanecen dentro del oído podemos hacer irrigaciones con agua marina isotónica, ( Audimer, Audispray).


- No utilizar bastoncillos para retirar la cera y limpiar el interior del conducto auditivo. 


- Proteger la entrada de los oídos con tapones de silicona o gorros de baño, puede ser una buena alternativa para personas propensas a padecer otitis.


 - Para las personas que practican buceo, las gotas óticas de alcohol boricado son muy efectivas en la prevención de otitis, ( se precisa receta médica).