Publicado: 9 de Enero de 2019

El ojo seco es una irregularidad ocular en la que el ojo produce una cantidad de lágrimas insuficiente, o una lágrima de mala calidad, que hace que se evapore rápidamente, generando una mala lubrificación  del ojo y provocando importantes molestias.

Se estima que entre un 10% a un 25% de la población padece ojo seco.

QUE LO PRODUCE:

 Múltiples factores que pueden ocasionar la aparición del “ojo seco”:

  • Envejecimiento del paciente, (a partir de los 50 años).

  • Cambios hormonales: la menopausia.

  • Humo del tabaco.

  • El uso inadecuado de lentes de contacto

  • Leer durante durante largos periodos de tiempo sin descanso ocular, o el uso intensivo dispositivo electrónicos, (móviles, pantallas, Tv)

  • Ambientes secos (aire acondicionado, sistemas de calefacción, cabinas de avión).

  • Algunas enfermedades como la diabetes, el lupus, la artritis reumatoide o el síndrome de Sjorgren pueden contribuir a la aparición de ojo seco. 

  • Algunos medicamentos (Antidepresivos, Antiácneicos, etc...)

SINTOMAS:

Algunos de los síntomas que nos pueden indicar estar ante un caso de ojo seco, además de sequedad ocular, son:

  • Ardor: sensación de quemazón.

  • Ojos llorosos, ya que la sequedad de la superficie del ojo estimula la producción del componente acuoso de las lágrimas como mecanismo de protección.

  • Picor: sensación de picazón en los ojos.

  • Enrojecimiento.

  • Sensación de arenilla.

  • Malestar al realizar tareas cotidianas como la lectura, conducción o fijar la mirada en una pantalla de televisión, así como por la intolerancia a las lentes de contacto.

  • Fotofobia (hipersensibilidad a la luz)

Tratamiento:

Lágrimas artificiales

El tratamiento clásico más extendido consistía en la aplicación de lágrimas artificiales sin conservantes, para ayudar a mantener la humedad que precisa el ojo.

Además, también se recomienda estar alejado de ambientes secoscorrientes de aire, del humo del tabaco y de los aires acondicionados, que pueden irritar mucho nuestros ojos ya que favorecen la evaporización de la lágrima.

También es aconsejable utilizar en invierno un humidificador e incluso gafas de sol protectoras todos los meses del año. 

Por otro lado, es conveniente parpadear con frecuencia, limpiar las pestañas (donde se encuentran las glándulas lagrimales).