Publicado: 21 de Julio de 2017

El verano y las vacaciones son el momento propicio para disfrutar de la montaña. 

Sin embargo en más de una ocasión, lo que iba a ser un feliz día de excursión se convierte en una pesadilla por no haber previsto todos los aspectos que hay que contemplar cuando programamos una salida a la montaña.

El primer consejo para disfrutar de la montaña o de una excursión al aire libre es hacerlo con seguridad. 

Os transcribimos los consejos de gente especializada en medicina y enfermería de urgencia de montaña.


¿Qué riesgos entraña la montaña?

La montaña es siempre un lugar bello, sea la estación que sea; pero a la vez, también resulta aislado, hostil y de difícil acceso. Esto hace que la prevención se convierta en algo fundamental para minimizar accidentes, que pueden llegar incluso a ser mortales.

Y es que la práctica de deporte de montaña es arriesgada no solo por los peligros objetivos de la montaña -frío, calor, sol, tormentas, viento, niebla, luz, animales…-, sino también por los peligros subjetivos, derivados de la formación y la condición físico-sanitaria de quien lo practica.


¿Cuáles son las principales lesiones que suelen producirse?

Tanto un paseo por el monte como una travesía más intensa requieren de cierto esfuerzo físico, lo que unido a las características del terreno puede suponer que se produzcan ciertos percances o problemas de salud:

  • Patologías por el esfuerzo: sobrecargas e hipoglucemias.
  • Patologías mecánicas: contusiones, desgarros, esguinces, heridas y fracturas.
  • Patologías por temperatura: frío (hipotermia y congelaciones), calor (insolaciones, golpe de calor y  quemaduras).
  • Patologías producidas por la caída de rayos.
  • Patologías producidas por animales o plantas: picaduras, mordeduras e intoxicaciones.
  • Patologías de base exacerbadas por la actividad que se realiza.


¿Cómo actuar si sufrimos un accidente en la montaña?

Es importante saber que las circunstancias en este medio no son como en la ciudad, donde tenemos a nuestra disposición servicios sanitarios para atendernos en cuestión de minutos. Situaciones banales en el medio urbano llegan a complicarse mucho en la montaña, ya que la ayuda puede tardar horas en llegar.

Por ello, la prudencia y el sentido común deben imperar en nuestras actividades montañeras, ya que asumir riesgos hasta límites extremos solo demuestra la insensatez de quien las practica.

Al igual que en cualquier tipo de accidente -tanto en la montaña como en la carretera, en el trabajo, etc.- debemos recordar el acrónimo PAS:

  • Proteger.
  • Avisar.
  • Socorrer.


¿Qué medidas son imprescindibles para disfrutar de la montaña?

Por todo lo comentado, es importante extremar siempre las precauciones y tener en cuenta una serie de medidas de prevención indispensables de cara a pasar un día perfecto en la montaña:

  • Contar con una buena formación técnica y preparación física.
  • Consultar previamente la meteorología.
  • Utilizar vestimenta y calzado adecuados.
  • Avisar del lugar donde se realizará la actividad.
  • No ir nunca solo.

Por otro lado, aunque suponga un gasto, debería ser prioritario estar federado en algún club de montaña, pues, junto a las salidas organizadas en grupo, en los clubes se imparten cursillos de todo tipo, además de que quedan cubiertos los gastos de rescate y de asistencia, si fueran necesarios.


¿Qué debemos tener en cuenta antes de realizar una excursión o salir a la montaña?

Además de esas medidas generales, existen ciertos aspectos que es muy importante tener en cuenta antes de lanzarnos a la montañao de simplemente salir de excursión.

  • Planificación: saber qué recorrido o plan se va a realizar, dónde, cuántas personas van a ir y calcular el tiempo siempre en relación a la persona con menos capacidad física y/o técnica (aproximado).
  • Material: debemos llevar linterna, navaja, mapas de la zona, brújula o GPS, teléfono móvil con batería de repuesto y silbato.
  • Meteorología: siempre hay que tener en cuenta las previsiones meteorológicas e informarnos en varios lugares o preguntar en la zona donde vayamos a realizar la actividad sobre qué previsiones hay para la fecha de nuestra salida. No son lo mismo los datos generales que los de un área concreta.
  • Ropa: nos vestiremos teniendo en cuenta el sistema de tres capas: la primera capa es una camiseta transpirable; la segunda, una chaqueta térmica, y la tercera, un cortavientos impermeable. Nuestro calzado también tiene que ser adecuado para la actividad (mejor que cubra el tobillo) y nos pondremos calcetines que absorban la humedad (2 pares). También llevaremos un gorro/a,  guantes (2 pares), gafas de sol y buff o bufanda tubular.
  • Botiquín: debería incluir una manta térmica, guantes, esparadrapo -mejor de tela ancha-, pinzas, tijeras, gasas y venda autoadhesiva. También conviene llevar antiinflamatorios/analgésicos (si no hay alergias ni contraindicaciones), desinfectante (povidona yodada o clorhexidina), sueros fisiológicos pequeños, crema de protección solar y pomada para tratar picaduras menores. Si contamos con un triángulo de tela de unos 50-60 cm de lado podremos hacer vendajes, inmovilizaciones… Y lo ideal es que alguien del grupo posa conocimientos de primeros auxilios.


Autores:

Jorge Biurrun Cía es enfermero de la  UVI Móvil de Pamplona. Ha realizado Cursos Universitarios de Especialización Medicina de Urgencias de Montaña y es Instructor de Soporte Vital Avanzado y Profesor de RCP básica-DESA.

Josemi Ablitas Muro es enfermero del Servicio de Urgencias del Complejo Hospitalario de Navarra. Es Instructor de Soporte Vital Avanzado y Profesor de RCP básica-DESA.

*Esta información en ningún momento sustituye la consulta o diagnóstico de un profesional médico o farmacéutico.